ENTREVISTA A JUDITH JUANHUIX con motivo DEL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER Y LA NIÑA EN LA CIENCIA

¿Cómo quieres que te presentemos, y con qué pronombres quieres que nos dirijamos a ti?
Soy Judith Juanhuix, una mujer de 53 años, doctora en física, científica del sincrotrón ALBA y madre de dos adolescentes fantásticos.
Y, además, Trans*.
Me gusta la música, leer, escribir, la montaña, salir de fiesta, conocer, y sobre todo hacer cosas que nunca había hecho antes.
Tú eres doctora en física y trabajas en el Sincrotrón ALBA.
¿Puedes explicar para la gente que no sabemos mucho del tema, que es Sincotron ALBA y qué trabajo desarrollas tú allí?
Trabajo para que los grupos de investigación externos y de ALBA puedan desarrollar los experimentos en ciencias de la vida.
En particular, soy jefa de la sección de ciencias de la vida, y responsable de una estación experimental del sincrotrón, XAIRA, dedicada a resolver la estructura de macromoléculas biológicas.
Además participo en experimentos de biología estructural, química supramolecular, arqueología, etc.
¿Cuál es el principal objetivo de celebrar este día?
Hay pocas mujeres en ciencia, en muchos grados no llegamos al 25%.
Es necesario trabajar para reducir esta segregación por géneros que agrava los roles y estereotipos y, además, hace peor la ciencia. La ciencia debe ser una actividad social al servicio del progreso, y no una herramienta de dominio o un privilegio de una parte de la sociedad.
Para conseguirlo, debemos impulsar políticas que acerquen el perfil de las personas de ciencia al perfil que tiene la sociedad.
¿Qué referentes tienes en el mundo de la ciencia?
Tengo muchos. Rosalind Franklin, Dorothy Crowfoot Hodkin, Lynn Conway, David Faraday, Gottfried Leibniz, Cecilia Payne…
¡Hay muchos ejemplos de vidas admirables en ciencia!
Hoy que es el día de la Mujer y la niña en la ciencia, y suponemos que los tiempos han cambiado mucho, pero las mujeres todavía hoy sufren discriminación en las instituciones de investigación científica y técnica?
Sí.
No es una discriminación explícita, pero sí implícita en forma de obligaciones sobrevenidas por razones de género:
– Conciliación familiar
– “Secretarización”
– Red entre iguales…
Que actualmente en los centros de investigación catalanes dedicados a las ciencias experimentales la proporción de mujeres sea aproximadamente un 27% no es casual.
¿En algún momento has sentido esta discriminación y que no se le daba el mismo valor a tu opinión o profesionalidad por el hecho de ser mujer y Trans*?
Como decía, este doble rasero es sutil.
Explícitamente no me lo he encontrado, salvo comentarios y actitudes transfobas de colaboradores. Pero me doy cuenta de que cuanta más relación tienen conmigo, más igualitaria es la relación.
¡Eso significa que podemos hacernos valer!
¿Cuál es el primer desafío para llegar a conseguir la igualdad de género en la ciencia?
El desafío personal: ¡hace falta que nos creamos que lo podemos hacer!
Y el segundo desafío es conseguir una red sólida.
¿Qué tipo de políticas públicas son necesarias para aumentar la participación de las mujeres en las carreras científicas?
Es necesaria una acción transversal.
De entrada, visibilización de referentes.
También no contabilizar los períodos de maternidad y paternidad dentro de las solicitudes de becas, proyectos y ayudas, tal y como se hace en Francia, por ejemplo.
También ir más allá de los artículos científicos, valorando también las capacidades de mentoraje y pedagógicas. Y aplicar todos estos programas no sólo en el eje de género, sino también en el de diversidad de género.
¿Quieres añadir algo que no hemos preguntado y es importante para ti?
Sólo añadiría que hay que intentarlo.
Que la ciencia no es fácil, pero es fantástica cuando formas parte de un equipo.
La ciencia es como el género: hay que entenderla para disfrutarla, no se hace sola y, lo más importante, debe ser tuya.